EL MADRILEÑO DEL AÑO

2010

CIUDAD CREA CIUDAD

Marca de prestigio ciudadana para la generación de nuevos paisajes urbanos.

“Miles de madrileños se convirtieron durante la Noche en Blanco 2010 en Alberto Santander, El Madrileño del Año, un ciudadano antes anónimo, que durante ese singular evento fue la imagen de la ciudad a través de miles de dobles suyos, que cambiaron el paisaje urbano de Madrid”.

01 Marcas de prestigio ciudadanas
Vivimos rodeados de infinitas marcas de prestigio, “operantes” a todas las escalas (de la global Miss Mundo a la reina de las fiestas de los pueblos) y “otorgadoras” de cualquiera de las estimadas propiedades que pudiéramos imaginar (desde las locuras de los Record Guinness a la fiabilidad del sello AENOR que asegura que tu caldera no va a explotar de manera espontánea). Nuestras ciudades tampoco escapan al fervor por adquirir estas notables “etiquetas” (denominadas como Exposiciones Universales, Capitales Europeas de las Cultura…) a las que Madrid aspira siempre como una firme candidata (pretendiente fallida para organizar los Juegos Olímpicos de 2012 y 2016, posible sede en la que se dispute la final del Mundial de Fútbol 2018, nueva ciudad del Master Series de Tenis entre otras candidaturas menos deportivas).
La Noche en Blanco (nacida en París en 2002 como forma de acercar la creación contemporánea a sus habitantes) es otra de esas marcas que imprimen un nuevo prestigio a la ciudad de Madrid, que pertenece a ella desde 2006.
En este contexto de “etiquetas” ciudadanas, El Madrileño del Año pretende convertir a un ciudadano anónimo (mediante votación popular vía web) en la identidad de Madrid durante su día “marcado” como La Noche en Blanco.

02 Identidad ciudadana protagonista
La construcción de la identidad de una ciudad debería estar siempre vinculada a la de sus ciudadanos, más allá de personajes ilustres, nombres de calles y placas conmemorativas. La idea de “transformación” de un ciudadano anónimo e individual en protagonista y representativo de una ciudad explota formatos ya establecidos como el concurso por votaciones (¿democracia?), dinámicas urbanas participativas (ya sean callejeras a través de un fotomatón ambulante por distintos barrios de la ciudad como virtuales por medio de una web totalmente abierta) así como traumas sociales contemporáneos aún no superados como los 15 minutos de fama warholianos o la adoración de sujetos imaginarios (construcciones ficticias de personajes famosos que protagonizan los eventos de los que somos meros espectadores).

“En una ciudad como Madrid, si quieres ser conocido tienes que salir en la tele…”.

La búsqueda de un “Madrileño del Año” no intenta generar un compendio de identidades, un término medio partidista, una talla estándar, un modelo (la manera de operar de la mayoría de las marcas de prestigio existentes)… sino un ciudadano particular, anecdótico… singular como imagen identitaria de una ciudad, Madrid. No buscamos otra imagen superior ficticia (ya sean manos Olímpicas o lunas llenas culturales) que nos represente sino una persona real, con nombres y apellidos: Alberto Santander Martínez.
¿Puede un madrileño anónimo convertirse en "protagonista" de La noche en Blanco, en imagen de una ciudad?... ¡Sí, pudiste haber sido tú!

03 Paisaje urbano reinterpretado
A través de miles de caretas con la imagen del “Madrileño del Año”, los viandantes pudieron adoptar durante La Noche en Blanco nuevas identidades con las que jugar en la ciudad(el lema de Basurama, comisarios de esta edición era el de ¡Hagan Juego¡ como forma de explorar dinámicas más interactivas entre visitantes e instalaciones).
La antigua herramienta de la máscara o el doble como forma de suplantar una identidad y ser más “uno mismo a través de otros” (“un tímido amigo vestido de vaca declaró que ese Carnaval fue el mejor día de su vida”) se unen a otras más contemporáneas de generación de nuevas identidades paralelas como nicks, avatares… (darknight, caliente89 o pinkprincess seguramente hablan más de nosotros que Carlos, Elena o Andrés) para generar un nuevo paisaje urbano distorsionado a través de la repetición de una identidad singular… un ciudadano anónimo protagonista.

marca.
(Del b. lat. Marca, y este del germ. *mark, territorio fronterizo; cf. nórd. Mark, a. al. Ant. marka).
1. f. Señal hecha en una persona, animal o cosa, para distinguirla de otra, o denotar calidad o pertenencia.

prestigio.
(Del lat. praestigĭum).
1. m. Realce, estimación, renombre, buen crédito.
4. m. p. us. Engaño, ilusión o apariencia con que los prestigiadores emboban y embaucan al pueblo.

Ficha Técnica

Autoría: PKMN architectures (Carmelo Rodríguez, David Pérez, Enrique Espinosa, Diana Hernández, Rocío Pina).
Septiembre 2010
Madrid [Spain]
Cliente: La Noche en Blanco 2010